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Marlaska rechaza explicar la « purga » en la Guardia Civil y defiende su « derecho a redefinir equipos »

Asegura que ni l, ni nadie del Ministerio ni de la Direccin de la Guardia Civil solicit al coronel Prez de los Cobos el informe sobre el 8-M encargado por una juez

Fernando Grande-Marlaska, en la Comisi

Fernando Grande-Marlaska, en la Comisin de Interior del Senado.
Chema Moya EFE

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha eludido dar explicaciones sobre la « purga » en la cpula de la Guardia Civil, a la que se ha referido como una « redefinicin de equipo ». Ha preferido echar balones fuera apuntando a los recortes y decisiones equivocadas que, en su opinin, adopt el PP cuando gobernaba y ha circunscrito los ceses y las dimisiones a su pleno derecho a elegir colaboradores.

nicamente se ha mostrado tajante, tras ms de cinco horas de debate en el Senado, al asegurar que ni l, « ni nadie del Ministerio del Interior ni de la Direccin General de la Guardia Civil ha solicitado al coronel Prez de los Cobos el informe sobre el 8-M ni se ha interesado por su contenido ».

Las fuerzas parlamentarias le han acribillado con preguntas, dudas, sospechas y acusaciones en torno a su gestin y a la « purga » en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado pero las respuestas que ha proporcionado Marlaska han sido parcas y muy confusas. Las inesperadas y sorpresivas circunstancias que han rodeado la destitucin del coronel Prez de los Cobos han centrado buena parte de las intervenciones .

« En este Ministerio », se ha defendido el ministro, « hay una cuestin muy clara: la funcin pblica tiene que ser competente, imparcial y neutral y no tener injerencia de los polticos ». En este sentido, ha insistido en que los cambios que se han llevado a cabo son fruto de su derecho a la « libre designacin, nica y exclusivamente ».

« Los cambios de equipos se llevan a cabo por circunstancias concretas que no tienen por qu ser negativas », ha recalcado antes de negar que el presidente del Gobierno le haya pedido ningn cese. « Hemos buscado a la gente que creamos ms oportuna y en funcin de mritos », se ha limitado a explicar.

Respecto al tercer tramo de la equiparacin salarial de policas y guardias civiles, otra de las cuestiones recurrentes, el ministro se lo ha apuntado en su haber pese a que fue un acuerdo suscrito por PP y Ciudadanos en los Presupuestos de 2018, que no pudo completarse porque, como ha puntualizado el senador de Cs, el Gobierno socialista no ha sido capaz de aprobar unas nuevas cuentas del Estado.

No obstante, ha insistido en que la medida se trabaj y adopt das antes de las destituciones llevadas a cabo en la cpula del Instituto Armado. « Eso estaba trabajado desde antes y no fue una medida para comprar voluntades », ha asegurado desvinculando ambas decisiones.

Mientras PP, Ciudadanos y Vox han exigido su « dimisin inmediata e irrevocable » por manchar el nombre de la Guardia Civil y laminar a un « servidor pblico irreprochable » por negarse a « incumplir una ilegalidad », otros -ERC, Bildu y JxCat- han preferido criticar la marcha de Prez de los Cobos por no haberse llevado a cabo antes.

ERC y Bildu, de hecho, han presentado al ex jefe de la Comandancia de Madrid como « un personaje oscuro y siniestro vinculado a torturas y otros crmenes ». El representante de estos dos grupos ha urgido incluso a Marlaska a « hacer una limpieza de ultras » en las fuerzas de Seguridad para « evitar que la serpiente del fascismo ponga all sus huevos ».

JxCat, por su parte, se ha felicitado por la destitucin de quien consideran responsable de la violencia policial ejercida en el 1-O, aunque ha recriminado al ministro que haya tomado esta decisin « slo cuando ha sentido que a quien se agrede es al Gobierno ». Al senador de esta fuerza secesionista y al representante de Bildu les ha pedido que dejen de « imputar abusos, amenazas y violencia » a las fuerzas de Seguridad cuyos miembros, ha dicho, « han nacido despus de 1978 y son personas normales que no cambian cuando se ponen el uniforme ».

Monitorizacin de redes

S ha admitido el ministro la « monitorizacin de las redes », algo que ha dicho, « se intensifica con el confinamiento », para controlar delitos de odio o bien bulos que afectan a la salud, pero no para restringir la libertad de expresin, sino para « reequilibrar la situacin ».

Marlaska ha hecho un elogio del pacto de gobierno con Unidas Podemos que parte, ha puntalizado, del principio de que la seguridad « es un bien pblico ». Y ha incidido en el « egosmo e individualismo » que, « con el pretexto de una agenda ideolgica y la excusa de crisis econmicas », ha servido para « desmantelar servicios pblicos y reducir sus capacidades ».

Ha asegurado no querer polemizar con ninguna fuerza poltica ni con gobiernos anteriores sino « evitar que se repitan los mismos errores basados en una determinada agenda ideolgica ».

Marlaska ha sealado que entre los prximos objetivos de su Ministerio figura la aprobacin de un solo Plan General Estatal de Proteccin Civil; el diseo de una Estrategia Estatal de la Bicicleta; un Plan de Accin de Delitos de Odio; la reforma de la Ley de Vctimas del Terrorismo; una nueva Ley Orgnica General Penitenciaria que favorezca el rgimen abierto y una nueva Ley de Seguridad Ciudadana que derogue la llamada ley mordaza, si bien la nueva norma, ha advertido, tambin tendr elementos coactivos.

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